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martes, 22 de mayo de 2012

Un sueño hecho realidad en Berlín

Por Cristóbal A. Chen

Desde niño me llamó mucho la atención el histórico Muro de Berlín y la Muralla China. El Muro de Berlín es una vieja estructura que marcó la vida de los alemanes por décadas.

Como periodista he tenido la oportunidad de viajar a muchos países alrededor del mundo, pero cuando a finales de 1999 se me informó que viajaría a Alemania invitado por el gobierno de ese impresionante país, inmediatamente pasó por mi mente visitar la histórica muralla de 50 kilómetros de largo, que por 28 años dividió a familias y amigos en ese país europeo.

Recuerdo que ese sueño se hizo realidad una mañana fría de enero del 2000, cuando me encontraba de viaje en la ciudad de Berlín, lo cual ha sido uno de los episodios más emocionante de mi vida como comunicador social.

Fuimos varios viajeros en un autobús a conocer el Muro de Berlín y otros sitios históricos. Sin embargo, casí nos sale el tiro por la culata porque la nieve comenzó a caer en grandes cantidades ese día.
No crean que esa situación me detuvo para bajar del vehículo a pesar del intenso frío para vivir un momento emocionante y tomarme algunas fotografías que han quedado en el albún de mi vida.

Un Poco de historia


Después de la segunda Guerra Mundial en 1945, los vencedores de Alemania (Estados Unidos, antigua Unión Soviética e Inglaterra) ocuparon y dividieron, para su control, el territorio alemán.
Esta división fue una consecuencia directa del conflicto armado: ninguno de los vencedores quería que el antiguo régimen facista volviera a adquirir el poder.
Los Estados Unidos y la Unión Soviética (Rusia) acordaron ocupar el país para después hallar un régimen pacífico y de libertad para los alemanes. Muy pronto se vio claro que las potencias vencedoras no podían ponerse de acuerdo sobre una política de ocupación común.
En consecuencia, detrás de todo este proceso estaba la rivalidad ideológica de dos sistemas sociales opuestos y la política expansionista del gobierno soviético de entonces.

3 comentarios:

  1. Las mejores cervezas del mundo no podían faltar en esta gira por Alemania. En la fotografía aparezco en la cervecería más antigua de Alemania en la ciudad de Munich. Allí me converti en catador de todas las cervezas producidas, lo que me tardó varias horas del día en tan difícil tarea.

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  2. Y creo que la resaca valió la pena. ¡Buena lección!

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